lunes, 21 de febrero de 2011
Mil veces perdón
Amor, voy a tratar de ser lo más sincero posible, y escribir lo más bello que pueda en esta tarde, porque tú te lo mereces, tu conciencia se lo merece, tu nombre que da vueltas en mi mente se lo merece y tu alma inocente se lo merece también.
Quizás el que no te merezca soy yo, el cruel, el terrible con toda mi culpa, por las lagrimas que he derramado y te he hecho derramar a ti también, sin saber porque lo hice, me recuerda que en la balanza de mis pecados es el más grande de todos y para colmo fue en tu contra… Así que mi amor, quiero que sepas que sueño con volver el tiempo atrás y golpear a esa persona que te ha hecho tanto daño, auto flagelarme. Me encantaría tomar entre mis brazos a esas dos personas que eran una y correr fuera del mundo si fuera posible, donde no existan la culpabilidad y el dolor.
Perdón por saber y no obrar, perdón por traicionar mis ideales, perdón por no pensar en ti, perdón por mi idiotez, por mi cobardía… perdón por mi silencio cobarde, perdón por no pensar, o por pensar demasiado... si yo pudiera, ahora mismo, te entregaría mi voz para que grites tu dolor, y nuevamente te pido perdón, por no poder, por no querer, por no hacer lo que mi corazón dictaba.
Gracias mi vida por perdonarme, de los errores se aprende y lo que no nos destruye nos hace más fuertes, quizás no te cueste perdonar pero si olvidar, juntos conseguiremos avanzar y dejar de lado los malos momentos, te lo prometo.
Quizás el que no te merezca soy yo, el cruel, el terrible con toda mi culpa, por las lagrimas que he derramado y te he hecho derramar a ti también, sin saber porque lo hice, me recuerda que en la balanza de mis pecados es el más grande de todos y para colmo fue en tu contra… Así que mi amor, quiero que sepas que sueño con volver el tiempo atrás y golpear a esa persona que te ha hecho tanto daño, auto flagelarme. Me encantaría tomar entre mis brazos a esas dos personas que eran una y correr fuera del mundo si fuera posible, donde no existan la culpabilidad y el dolor.
Perdón por saber y no obrar, perdón por traicionar mis ideales, perdón por no pensar en ti, perdón por mi idiotez, por mi cobardía… perdón por mi silencio cobarde, perdón por no pensar, o por pensar demasiado... si yo pudiera, ahora mismo, te entregaría mi voz para que grites tu dolor, y nuevamente te pido perdón, por no poder, por no querer, por no hacer lo que mi corazón dictaba.
Gracias mi vida por perdonarme, de los errores se aprende y lo que no nos destruye nos hace más fuertes, quizás no te cueste perdonar pero si olvidar, juntos conseguiremos avanzar y dejar de lado los malos momentos, te lo prometo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

0 comentarios:
Publicar un comentario